Suicidio en México: cifras y chocohongos — con Eduardo del Villar

Hablar de lo que nadie quiere nombrar

No es lo mismo el placer que la felicidad. Y entre más persigues el primero, más se aleja la segunda. Esa frase —que parece simple— abre la puerta a una realidad que nos cuesta mirar: cada año, más de 700,000 personas en el mundo deciden terminar con su vida. La tasa global ronda nueve muertes por cada 100,000 habitantes y, en México, creció de 4.9 (2013) a 6.8 (2023). Ocho de cada diez son hombres; el grupo más afectado está entre 15 y 29 años. Detrás de cada número hay una historia, una familia, silencios que nadie supo leer a tiempo. Este texto nace de una conversación con Eduardo del Villar, que convirtió el dolor más grande de su vida en misión: hablar de salud mental, prevención de adicciones y empatía, con datos, experiencia y propósito.

La noche que lo cambió todo

El 10 de septiembre de 2022 —Día Mundial para la Prevención del Suicidio— Fernando del Villar, hermano de Eduardo murió por suicidio. Fernando, era un joven brillante: abogado por el ITAM, aceptado para un LLM en Chicago, deportista, con amigos, pareja, proyectos. Esa noche hubo alcohol y “chocohongos” (hongos alucinógenos). Entre llamadas de madrugada, confusiones y señales que nadie leyó como rojas, su conducta se volvió errática; especialistas posteriores sugirieron un episodio psicótico. A las 6:20 dejó un mensaje en su celular: “Nada es real”. Se arrojó desde la azotea del edificio. La familia supo después del mensaje. Lo que para afuera parecía un “currículum perfecto” escondía lucha interna. La lección: nadie nos enseña a hablar de nuestras emociones, a mostrarnos vulnerables ni a pedir ayuda sin miedo al juicio. El silencio mata.

Vulnerabilidad y escucha: dos actos de valentía

Decimos que hay que “hablar”, pero también hay que aprender a “escuchar”. Solemos preparar la respuesta mientras la otra persona aún habla. La empatía no es sólo “ponerse en sus zapatos”; es escuchar con el corazón, sin juicio. En hombres pesa un mandato de invulnerabilidad: “aguanta, no llores, sé fuerte”. Por eso hay más muertes por suicidio en hombres, aunque los intentos sean similares entre géneros: ellos suelen usar métodos más letales. Romper el guion implica enseñar desde la infancia a nombrar emociones, fallar sin vergüenza, pedir apoyo. Y crear redes: hermanos, amigos, padres, maestros. Si alguien te llama a las 3:00 a.m., quizá no busca consejos ni soluciones: busca compañía, validación, una mano que sostenga el peso un rato. Hablar salva vidas; escuchar también.

Miguel Farrell, Eduardo del Villar y Juan Manuel Ortega Antes de morir podcast Ep 34
Miguel Farrell, Eduardo del Villar y Juan Manuel Ortega Antes de morir podcast Ep 34

Placer, dopamina y felicidad: por qué no son lo mismo

La dopamina está asociada al placer inmediato: alcohol, drogas, pornografía, scroll infinito. La serotonina, a estados más estables de bienestar: vínculos, propósito, ejercicio, hábitos, meditación, gratitud. La dopamina “compra” sensaciones; la serotonina se “trabaja”. El cerebro desarrolla tolerancia: lo que antes bastaba (dos copas) ya no alcanza; pides más (seis, una botella, otra sustancia). La promesa es placer, no felicidad. Y confundirlas cuesta caro. La prevención no se gana con “no consumas porque es malo”, sino con educación honesta sobre cómo operan estas sustancias en el cerebro, riesgos reales a corto/mediano/largo plazo y alternativas sanas que sí generan bienestar. Aquí entra la misión de Eduardo: traducir ciencia, contar historias, acercar testimonios que un adolescente admire y comprenda. Información clara + comunidad = mejores decisiones.

Prevención en casa y en la escuela: el ejemplo pesa más que el discurso

El consumo de alcohol puede empezar entre los 9 y 12 años. En cuántos hogares las botellas están bajo llave: casi ninguno. El mensaje práctico: si quieres que tus hijos cambien, empieza por cambiar tú. Los patrones se heredan: si cada reunión “requiere” alcohol, si el iPad es niñera de dopamina, si todo logro se premia con consumo, el niño aprende. La ruta es doble: hablar con jóvenes (secundaria, prepa) y hablar con padres. Familias funcionales, hábitos básicos —dormir bien, comer mejor, moverse—, límites claros, afecto sin juicio y supervisión real (no persecutoria) crean contextos protectores. Si hay señales de riesgo, suma un profesional y un círculo de confianza; pedir ayuda no estigmatiza, dignifica. La valentía no es “aguantar”, es intervenir a tiempo.

Segunda mitad de vida, propósito y un llamado práctico

Para mayores de 45–50, la estadística duele: los intentos en ese grupo suelen ser más efectivos. Pero nunca es tarde para regresar a las bases: sueño, alimentación, ejercicio; elegir mejor con quién te rodeas; agradecer, leer, cultivar lo espiritual/emocional; ofrecer tu experiencia a otros. La plenitud se construye en el “ser” más que en el “tener” o el “saber”. Si te sientes solo, busca comunidad: grupos, terapia, voluntariado. Si eres padre, madre, tío o amigo, conviértete en red disponible. Si diriges escuela o empresa, abre espacios de conversación sin juicio y trae voces que eduquen. Eduardo canalizó su duelo en Centro FDBT A.C., para poner ciencia y empatía sobre la mesa y prevenir. Y desde Past Post, insistimos: hablar de la vida, la salud mental y dejar las cosas en orden no es morbo; es amor. Si hoy necesitas ayuda, dilo. Si hoy puedes escuchar, hazlo. Una conversación puede cambiar un destino.

Este episodio también cruza con la misión de Antes de Morir: planificar es un acto de amor, no de miedo. Así como un enfermo terminal despierta a la urgencia de poner en orden su vida, como sociedad necesitamos esa misma conciencia antes de la crisis: planear, educar, proteger, documentar voluntades. La prevención no es fría; es profundamente humana.

Este episodio fue presentado por Past Post, plataforma que combina seguros de herencia con mensajes para el futuro, listado patrimonial y legado digital. Todo lo que necesitas para que, si un día no estás, tu familia no quede perdida, sin información, ni sin dinero para reclamar lo que les dejaste.

Organiza tus bienes, deja instrucciones claras, graba mensajes para quienes más quieres y evita que heredar sea una pesadilla legal o económica.

Planificar ya no es solo para unos pocos. Hoy es para todos. Porque si no lo haces tú, nadie sabrá qué hacer.

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antes de morir

"antes de morir Podcast" te ayuda a planificar lo más importante antes de que sea tarde. Hablamos sin rodeos sobre testamentos, herencias, seguros de vida, conflictos familiares y decisiones clave para que tu historia no quede inconclusa. Planifica hoy, trasciende siempre.

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